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Blanca Fernández Ochoa. El suicidio y la bipolaridad.

06/09/2019

 

 

Sabemos hoy por las noticias que muy posiblemente, la certeza siempre es difícil, que la deportista Blanca Fernández Ochoa se habría suicidado. Y a la vez ya se ha filtrado, que padecía de un trastorno de bipolaridad, lo que lleva a pensar a muchas personas en su relación con el suicidio.

 

Morir es algo que no podemos evitar, es aquello que todos sabemos que vamos a pasar, pero en algunas ocasiones es la persona quien decide adelantar el ciclo y terminar cuando ha decidido sin esperar a ese momento.

 

Los motivos para llegar a esta situación pueden ser de muchos tipos y las circunstancias que lo rodean también. Una cosa si es común a todas estas circunstancias que es el hecho de que esta persona se encuentre ante situaciones, problemas, etc. que es incapaz de superar, y que le llevan a pensar que es la mejor vía.

 

Es una leyenda urbana que este tipo de casos se den más en personas que tienen enfermedades mentales, y sobretodo en el caso de las personas que padecen de un trastorno de bipolaridad, como al parecer sería el caso además desde ya muy joven, ya que, si están medicadas convenientemente, y de nuevo sería el caso que nos ocupa, esto no tiene razón de ser. Normalmente si es cierto que se dan más casos que la media en este grupo de personas, pero en aquellas que no están diagnosticadas, lo están incorrectamente, o estándolo o no, no toman la medicación, que, para el caso, el litio, es tremendamente efectiva y la persona puede pasar totalmente desapercibida sin que nadie note nada.


Obviamente la persona que ha decidido tomar esta decisión lo ha meditado en la mayoría de los casos y no piensa contarlo a nadie, lo que hace difícil poder impedírselo. Solo podemos darnos cuenta en pequeños cambios de conducta, como tristeza, depresión, ansiedad fuerte, aislamiento, etc. Es importante pues que en el entorno de cualquier persona pueda existir una red donde tener ese apoyo en caso de necesitarlo, aunque incluso en ese caso pueda la persona pensar que no es suficiente y decidir tomar una decisión drástica como ha sido el caso.

 

Ahora queda el dolor de esa perdida, permitir que el dolor se exprese, guardar la memoria y los buenos recuerdos y desearle a Blanca que descanse.

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