Terapia para parejas
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¿Cuándo puede ser un buen momento para hacer terapia de pareja?
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Conflictos y problemas de comunicación
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Distancia emocional y pérdida de conexión
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Infidelidad y reconstrucción de la confianza
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Sexualidad y vínculo afectivo
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¿Continuar juntos o separarse?
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¿Cómo trabajo en terapia de pareja?
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Cómo pedir cita
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¿Cuándo puede ser un buen momento para hacer terapia de pareja?
No es necesario esperar a que la relación esté al límite para pedir ayuda.
Muchas parejas consultan cuando los mismos conflictos se repiten una y otra vez, cuando hablar termina casi siempre en discusión o cuando, aun sin existir grandes peleas, se ha instalado una sensación de distancia y desconexión.
Puede ser un buen momento para consultar cuando:
- las discusiones son frecuentes o siempre giran alrededor de los mismos temas;
- cuesta hablar sin acabar atacándose o defendiéndose;
- existe distancia emocional;
- ha disminuido el afecto o la intimidad;
- se ha producido una infidelidad;
- existen desacuerdos importantes sobre hijos, familia, dinero o proyectos de futuro;
- uno de los dos se está planteando la separación;
- la relación continúa, pero ya no resulta satisfactoria.
La terapia ofrece un espacio neutral para comprender qué está ocurriendo y valorar qué necesita la relación.
Conflictos y problemas de comunicación
En muchas parejas el problema no es que no hablen, sino cómo hablan cuando aparece un conflicto.
Las conversaciones pueden convertirse rápidamente en acusaciones, reproches, silencios, justificaciones o discusiones en las que cada uno intenta demostrar que tiene razón.
Con el tiempo puede crearse un patrón repetitivo: una persona reclama, la otra se distancia; una insiste, la otra se defiende; ambas terminan frustradas y el problema inicial queda sin resolver.
En terapia trabajamos para identificar estos patrones y construir formas de comunicación que permitan expresar necesidades, desacuerdos y emociones sin convertir cada conversación difícil en una batalla.
Distancia emocional y pérdida de conexión
No todas las crisis de pareja se manifiestan mediante discusiones.
A veces ocurre justo lo contrario: se deja de hablar de lo importante, disminuyen los momentos compartidos, desaparecen los gestos de afecto y la relación se convierte progresivamente en una convivencia funcional.
Se puede continuar compartiendo casa, hijos, responsabilidades y rutinas, pero sentir que se ha perdido la conexión que antes existía.
En estos casos, el trabajo terapéutico busca comprender qué ha ido generando esta distancia y si es posible reconstruir espacios de comunicación, afecto, complicidad y proximidad.
Infidelidad y reconstrucción de la confianza
Una infidelidad puede provocar una de las crisis más intensas dentro de una relación.
Pueden aparecer rabia, tristeza, necesidad constante de saber qué ha ocurrido, desconfianza, sentimientos de culpa y dudas sobre si es posible continuar juntos.
La terapia no parte de la idea de que la pareja deba continuar necesariamente.
El primer objetivo es poder comprender qué ha ocurrido, gestionar el impacto emocional y crear las condiciones para que ambos puedan tomar decisiones con mayor claridad.
Si existe voluntad de continuar, puede trabajarse progresivamente en la reconstrucción de la confianza y en los problemas de la relación que sea necesario abordar.
Sexualidad e intimidad
La sexualidad suele reflejar también el momento que está viviendo la relación.
El estrés, los conflictos no resueltos, la distancia emocional, las diferencias de deseo, la rutina o determinadas dificultades sexuales pueden afectar a la intimidad de la pareja.
A veces el problema inicial es sexual. En otras ocasiones, la disminución de las relaciones sexuales es consecuencia de otras dificultades de la relación.
Mi formación en psicología de pareja y sexología permite abordar conjuntamente ambos aspectos cuando están relacionados, sin separar artificialmente la sexualidad del resto de la relación.
¿Continuar juntos o separarse?
No todas las parejas que llegan a terapia tienen claro si quieren continuar.
A veces uno de los dos duda. Otras veces ambos están cansados de la situación pero todavía no saben si la relación puede reconstruirse.
La función de la terapia no es convencer a una pareja para que continúe junta.
Puede servir para comprender mejor qué ha ocurrido, qué siente cada uno, qué cambios serían necesarios y si existe una voluntad real de continuar trabajando en la relación.
Y, si finalmente la decisión es separarse, el proceso también puede ayudar a gestionar esta decisión de forma más consciente, especialmente cuando existen hijos en común.
¿Cómo trabajo en terapia de pareja?
La primera sesión sirve para comprender el motivo de consulta, la historia de la relación, los principales conflictos y qué espera cada uno de la terapia.
No buscamos determinar quién tiene razón y quién está equivocado.
El objetivo es comprender la dinámica que se ha creado entre ambos: qué hace cada uno ante el conflicto, cómo responde el otro y de qué forma este patrón acaba manteniendo el problema.
A partir de ahí podemos trabajar aspectos como:
- comunicación;
- gestión de los conflictos;
- necesidades emocionales;
- límites;
- confianza;
- afecto e intimidad;
- sexualidad;
- proyectos compartidos;
- decisiones sobre la continuidad de la relación.
Cada pareja es diferente y el proceso se adapta a su situación concreta.
Cómo pedir cita
Sesión de terapia de pareja: 60 €
Duración: 60 minutos.
Las sesiones se realizan presencialmente en Granollers.
Jaume Guinot Zamorano
Psicólogo General Sanitario · Colegiado núm. 17674 del COPC
Teléfono y WhatsApp: 680 844 480
Si queréis concertar una primera visita, podéis contactar directamente por teléfono o WhatsApp o utilizar la opción Pedir cita de la web.







