Sexología
Jaume Guinot Zamorano - Doctoralia.es
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¿Cuándo puede ser útil consultar por una dificultad sexual?
Las dificultades sexuales son más frecuentes de lo que solemos pensar y pueden aparecer en cualquier momento de la vida.
A veces se trata de un problema concreto, como una dificultad de erección, eyaculación, orgasmo o penetración. En otros casos, lo que aparece es una pérdida progresiva del deseo, insatisfacción sexual, inseguridad o una diferencia importante en las necesidades sexuales dentro de la pareja.
Puede ser un buen momento para consultar cuando la dificultad se mantiene en el tiempo, genera preocupación, afecta a la autoestima o empieza a interferir en la relación con uno mismo o con la pareja.
Hablar de sexualidad en un contexto profesional permite abordar estas dificultades sin juicios y con naturalidad.
¿Qué dificultades podemos trabajar?
En consulta podemos abordar diferentes problemas relacionados con la sexualidad, entre ellos:
- disminución o ausencia de deseo sexual;
- diferencias de deseo dentro de la pareja;
- dificultades de erección;
- eyaculación precoz;
- dificultad o imposibilidad para eyacular;
- dificultades para alcanzar el orgasmo;
- ansiedad relacionada con las relaciones sexuales;
- dolor o dificultades asociadas a la penetración;
- inseguridad y miedo al rendimiento sexual;
- insatisfacción sexual;
- dificultades de intimidad en la pareja;
- bloqueos relacionados con experiencias sexuales anteriores.
Cada dificultad requiere una valoración individual. Cuando existen factores físicos o médicos que pueden estar relacionados con el problema, puede ser conveniente complementar el trabajo psicológico con una valoración médica.
Deseo sexual y falta de interés
El deseo sexual no es constante a lo largo de la vida.
Puede variar por el estrés, el cansancio, el estado emocional, los conflictos de pareja, determinados cambios vitales, problemas de salud u otros factores.
Una disminución del deseo no es necesariamente un problema. Se convierte en una dificultad cuando genera malestar en la persona o conflictos dentro de la relación.
En terapia podemos explorar qué está influyendo en esta disminución del deseo y trabajar tanto los factores individuales como los relacionales que pueden estar manteniendo la dificultad.
Cuando existen diferencias importantes de deseo dentro de la pareja, también es importante evitar que la sexualidad se convierta en una fuente constante de presión, rechazo o discusión.
Erección, eyaculación y orgasmo
Algunas dificultades sexuales pueden generar mucha preocupación porque aparece la sensación de que, durante la relación sexual, algo “tiene que funcionar”.
Esta presión puede aumentar la ansiedad y hacer que la persona esté más pendiente de su rendimiento que de las sensaciones, el placer y el contacto con la otra persona.
En consulta podemos trabajar dificultades relacionadas con la erección, la eyaculación precoz, la dificultad o imposibilidad para eyacular y las dificultades para alcanzar el orgasmo.
En algunos casos, detrás del problema aparecen miedos, inseguridades, experiencias previas, expectativas o respuestas automáticas que la persona no puede modificar simplemente intentando “no pensar en ello”.
Cuando resulta adecuado, integro la hipnosis clínica dentro del trabajo sexológico para abordar estos bloqueos, reducir la ansiedad asociada a la respuesta sexual y trabajar procesos emocionales o automáticos que no siempre son plenamente conscientes.
El primer paso es siempre valorar cuándo aparece la dificultad, en qué situaciones, desde cuándo existe y qué factores pueden estar influyendo. Cuando sea necesario, también se recomendará descartar posibles causas médicas.
Dolor, penetración y dificultades sexuales femeninas
Algunas mujeres pueden experimentar dolor durante las relaciones sexuales, miedo a la penetración, dificultad para relajarse, ausencia de orgasmo o una disminución importante del deseo.
Estas dificultades pueden tener causas diversas y es importante no reducirlas únicamente a un problema psicológico. Cuando existe dolor u otros síntomas físicos, es especialmente importante contar con una valoración médica adecuada.
Desde la psicología y la sexología podemos trabajar la ansiedad anticipatoria, los miedos, los bloqueos, las creencias relacionadas con la sexualidad, la relación con el propio cuerpo y las dinámicas de pareja.
En determinados casos también podemos incorporar hipnosis clínica como una herramienta complementaria, especialmente cuando existen respuestas automáticas, miedos o bloqueos emocionales difíciles de modificar únicamente desde el razonamiento consciente.
La intervención se adapta siempre a cada persona y al origen y características de la dificultad.
Sexualidad y relación de pareja
Sexualidad y relación de pareja están a menudo conectadas.
Los conflictos, los resentimientos, la rutina, la falta de comunicación o la distancia emocional pueden acabar afectando al deseo y a la intimidad.
Al mismo tiempo, una dificultad sexual mantenida puede generar frustración, evitación, inseguridad y conflictos dentro de la pareja.
En estos casos no siempre tiene sentido trabajar únicamente el síntoma sexual. Puede ser necesario comprender también qué está ocurriendo en la relación.
Cuando resulta conveniente, el trabajo puede realizarse individualmente o incorporando a la pareja en algunas sesiones.
Precio y cómo pedir cita
Sesión de sexología: 60 €
Duración: 60 minutos.
Las sesiones pueden realizarse:
- presencialmente en Granollers;
- online por videoconferencia.
Jaume Guinot Zamorano
Psicólogo General Sanitario · Colegiado núm. 17674 del COPC
Teléfono y WhatsApp: 680 844 480
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